4 pilares en la relación con nuestros hijos
Recordemos que es en su infancia en donde el ser humano aprende a través de imágenes y juicios, producto de sus relaciones interpersonales con sus padres, personas cercanas a él; podríamos incluir también a los maestros de educación inicial. Daniel Goleman le llama a esta etapa: ventana de oportunidad, pues es el espacio donde se pueden aprender habilidades emocionales de una forma diferente que aprenderías en una etapa posterior.Se han preguntado alguna vez: ¿Qué sucedería si comenzamos a conversar con nuestros hijos sobre sus sentimientos desde el momento en que empiezan a construir una frase? Los niños entre los dos y tres años comienzan a experimentar culpa y empatía hacia los demás. Por lo tanto, en la relación de nuestros hijos, es necesario aplicar normas y acuerdos de cooperación, así como lo hacemos entre adultos.Nuestro rol como padres es brindarles la independencia que nos sea posible, ser lo más abierto que podamos y evitar cualquier tipo de mentiras. A continuación, mencionamos los 4 pilares para una relación sana con nuestros hijos:
- AFECTO INCONDICIONAL: El afecto es una necesidad básica del ser humano y la incondicionalidad es la expresión pura de este afecto. Amemos a nuestros hijos a cambio de nada: ni por notas, conducta, diplomas, esfuerzos, etc.
- INFORMACIÓN ÚTIL: Brindemos a nuestros hijos información veraz, oportuna y sencilla, evitando distorsionar la realidad con amenazas o etiquetas.
- TIEMPO: El niño siente cuando el adulto está presente en espíritu, mente y acción. Generemos momentos significativos que construyan un vínculo sano y respetuoso.
- BIENES MATERIALES: Facilitemos a los niños: comida, casa, abrigo, servicios de salud y de educación, y otros productos o servicios de primera necesidad.
Queremos subrayar la importancia del afecto, tiempo e información. Con frecuencia, algunos padres se enfocan solo en bienes materiales, lo que genera una relación y aprendizajes desbalanceados en el niño, quien crece creyendo que lo único válido para vincularse con el mundo es a través de objetos y bienes. Al mantener un equilibrio entre estos 4 pilares, lograremos que nuestros hijos desarrollen sus habilidades socioafectivas en plenitud.
Carla Sangay, Coach Profesional - Fundadora de Villa Sonrisas
Publicado en la Revista Nidos de Lima, edición N°51, pág. 12 | www.nidosdelima.org
